
Cuando escribía la parte de arriba, tropecé al buscar nombres para la cápsula de la mesita de luz.
No tengo Werther en español; solamente pude consultar la edición en inglés; pero en dicha novela escrita por Goethe, de acuerdo con Roland Barthes, a la burbuja se la nombra como «miniatura vidriada». Las denominaciones en inglés son abundantes: snowdome, snowglobe, waterglobe, waterball, snowstorm, blizzard, snow scenes, snow shaker, «this shakeup thing with the water and the snow», or just the souvenir clutched by the dying millionaire, in Orson Welles' Citizen Kane, as he remembers his boyhood sledge «Rosebud».
Más tarde me enteré que también a las pistas artificiales de esquí se las designa snowdomes. Con pasmo vi por la televisión el snowdome de Dubailand. Está en el interior de un shopping centre. Un jeque manifestaba para la BBC News: Tener nieve en el desierto es una experiencia incomparable…
Se me ocurre que la vulgar burbuja representa lo irreal por antonomasia. La irrealidad misma, por decirlo de otra manera.
