2008-04-15

«No se trata simplemente de fragmentar una historia, sino de impedir que avancen todas las […] historias que comienzan a contarse. Chitarroni las corta con un No, como si la frustración de la ficción, el gesto de pararla en seco o descartarla por inadecuada […] fuera lo único que puede hacerse en el jardín en ruinas de la literatura: seguir produciendo ruinas.» Esta cita es de Beatriz Sarlo y pertenece a la página catorce del número final de la revista Punto de vista —la reseña de Sarlo sobre la novela de Luis Chitarroni está completa en el sitio de La Nación—. Sigo una frase que Sarlo toma de Chitarroni: Si uno llega a completar la biblioteca de otro, muere. Sarlo desarrolla ese enunciado: «Negarse a completar, negarse incluso a las mejores ideas: por ejemplo, inventar una historia sobre "El solterón" de Lugones, cuyo narrador tendría en su poder un libro que perteneció al solterón y pudiera leer sus subrayados.»
Estoy moviendo oraciones y reubicándolas para llegar a la parte que me interesa. Chitarroni en su novela, simplemente anuncia el argumento [historia sobre "El solterón" de Lugones] pero no se concede la oportunidad de continuarlo. Esta afirmación se ejemplificaría: si un autor llega a completar la historia de otro también muere. No se relaciona demasiado conmigo la estrategia constructiva de Chitarroni. Un adefesio escribió por ahí, que seguramente ofrece el atractivo para los amigos de «saber qué hace él cuando no está con nosotros, cuando está solo y piensa y escribe.»
Vuelvo a la página catorce. A continuación, Sarlo expande su afirmación acerca de la ficción interrumpida usando paréntesis, que dicen: si un autor llega a completar la propia historia muere.
Lo dicho en ese paréntesis tiene un potencial infrecuente, que habla no sólo de literatura.

6 comentarios:

Rey Mono dijo...

Sorpresa extraña. Discurro por la red sin rumbo fijo y me encuentro con este blog y un planteamiento a bocajarro: la inevitable fatalidad cuando se concluye un círculo.
Creo que lo pensaré.

Seguiré husmeando en su blog si no le importa. Saludos.

Pastora dijo...

Por ejemplo, "El Sur" de Borges. Narra la muerte de un antepasado y exorciza la enfermedad y la convalescencia.
B. escribe una circunstancia de su vida y quizás, narra las circunstancias de su muerte en Bruselas...
Igual que el personaje de "El Sur", él vuelve a un paisaje de la felicidad y de los antepasados, y muere allí en soledad.

Recuerdo otras coincidencias...
El Quijote y Cervantes mueren casi juntos.
Jean Valjean, (el personaje de los Miserables) fallece en la vejez. Es muy llorado, y es muy amado. Igual que el escritor.

¿no hay que escribir ficción para evitar que nuestras palabras giren y revelen la deseada forma de nuestra propia muerte?

Por lo menos, inquietante.

Gustavo López dijo...

...si un autor llega a completar la propia historia muere.

De cualquier manera, la propia historia nunca se completa. La vida misma cesa, o termina, inconclusa.
La noción misma de completar es inadecuada.
Completar la historia, cualquier historia, es un imposible.

Tal vez, el escritor concluye su novela para que cese el placer de escribirla. Ni siquiera busca el fin de aquello que hace porque le da placer.
No.
La plenitud del escritor, si se me permite la expresión, residiría en escribir. De cualquier manera, la novela siempre queda inconclusa, inacabada, incompleta... Luego, aquel empieza otra vez a escribir en la medida en que recuerda su fracaso anterior. Fracaso que está condenado a repetir.
Seguramente que unos con más éxito que otros. Pero los escritores que más fracasan son, desde luego, los que más éxito tienen. Suena un poco aberrante.
En fin.

silv dijo...

Hola Gus: Nos reencontramos en el blog... prometo más encuentro luego que vuelva del continente. Beso. Silvina

Vi al pez liso dijo...

Compré "No" entusiasmada por la crítica de Sarlo y por mi respeto al autor. Y lo que me sucedió como lectora es que finalmente dije "No" en mitad de la lectura. Pienso ahora que quizás una de las intenciones de la interrupción de la ficción haya sido que se anticipe la interrupción de la lectura.

Vi al pez liso dijo...

Pienso también en un libro de Vila Matas que tiene que ver con el No y la renuncia a la creación: Bartleby y compañía.