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2009-07-17

Ayer, mientras conversaba con Víctor sobre las motivaciones al momento de comenzar a leer una novela, comenté que había experimentado al menos dos al ponerme con Werther: continuar más adelante con los Fragmentos de un discurso amoroso, puesto que al llegar a Las imágenes tuve la sensación de que me estaba perdiendo muchas cosas por no haber leído previamente Werther, libro de cabecera de Roland Barthes, y, la segunda, encontrar la página donde debía aparecer la cápsula nevada, como yo la llamo, la esfera de agua, como Víctor la llama, o la miniatura vidriada, como Eduardo Molina, el traductor de los Fragmentos, la llama; si, y solo si, los tres hablamos de lo mismo. En una próxima entrada, relataré algunos percances al respecto; antes quiero volver al falso tintero de Paul Auster.
En una entrada de hace casi dos años mencioné la falsa cita de Pinocho en La invención de la soledad. Reproduciré abajo los parágrafos sustanciales, y también, a continuación, algunos comentarios y correos entre amigos.
El tintero falso en Terminé las dos últimas páginas de La invención:

[…]
Durante varias noches revisé fuentes y más fuentes pero no hallé el pasaje del libro de Carlo Collodi que, de acuerdo con Paul Auster en la p. 231 de La invención, diría: «…por un momento [Pinocho] pensó que lo habían sumergido de cabeza en un tintero…»

Por el contrario dice:
«…una oscuridad tan negra y profunda que le parecía como si hubiese entrado de cabeza en un calamar lleno de tinta…»

El calamar lleno de tinta es una imagen tan impresionante como la del tintero. Los lectores de La invención conocemos el increíble despliegue que Paul Auster hace a partir del inusitado tintero o inkwell. Pero dicha imagen tiene un poder de revelación increíble porque no está. El efecto de revelación surge de una cita que por lo menos yo no pude hallar.
Me resulta chocante tener que decirlo. Pero no está en Collodi. Únicamente parece existir en Austerlandia.



No voy a defender a Auster.
Pero se me ocurrió que, como Ravel con Debussy al orquestar sus piezas para piano, hizo modificaciones sin traicionar el espíritu original.
Auster se tentó con la metáfora, y se cayó al pozo de tinta.

Publicado por Paulino para Lugar de olvido a las 16 de septiembre de 2007 12:18


Estoy intentando (ya sé que suena a locura) contactar con Paul Auster para preguntarle por qué ese intercambio entre tintero y calamar. No me puedo creer que sea un error, y no me puedo creer que sea una "licencia". Le mande un mensaje a la persona que le lleva su web "oficial". Veremos...

Publicado por gaab de aquí para allá para Lugar de olvido a las 19 de septiembre de 2007 4:15

From: Gabriela
To: Gustavo
Sent: Monday, October 22, 2007 5:11 AM
Subject: Paul Auster Discussion Forum

Recibí una respuesta (no de Auster) sobre una teoría acerca del tema del tintero, Pinocho y el calamar.

Maybe because Solitude is about the writing process.
Since that part about Pinochio is a metaphor for the writer's solitude and creative process ("it is in this darkness... that the essentia creative act of the book takes place") he uses an inkwell instead of a squid. Just as Pinocchio is dipped into the darkness (and creates himself), so Collodi dips his pen into the inkwell and creates his work (which is also a way of creating himself).

— Original Message —
In The invention of solitude P. Auster mentions Pinocchio. He says that when Pinocchio recovered there was darkness everywhere, a darkness "so deep and so black that for a moment he thought he had been dipped head first into an inkwell." but in the actual book (Pinocchio) Collodi says that he thought he had dipped his head into a "squid full of ink".
A friend is trying to find out why Auster may have changed the story turning an squid full of ink into an inkwell.
Any help would be much appreciated.
Thanks
Gaby
the invention of solitude - the inkwell and the squid - by gaby - Sep 17th, 2007 - 12:19 PM

From: Gustavo
To: Gabriela
Sent: Tuesday, October 23, 2007 1:04 AM
Subject: al pepe...

Auster, pero no Collodi, «uses an inkwell instead of a squid».

La decepción proviene de la cita textual, el entrecomillado se lee en todas partes como cita textual.
Me encanta la imagen del tintero pero es falsa.
Paul Auster debería haberla incluido como lo que es: una imagen del narrador a partir del libro de Collodi.

La lectura atenta de La invención de la soledad muestra que Auster refiere también a una versión americana del libro... es decir, va y viene descuidadamente, tomando partes y haciendo con esas partes lo que a él se le antoja y/o ocurre. De cualquier manera, que haga todo eso no es objetable. Quiero decir, me parece que no debe existir duda acerca de la objeción: las citas deben ser válidas, es decir, literales.

On Page 126: "... The story of Pinocchio. First in the Disney version, and then, soon after, in the original version, with text by Collodi and illustrations by Mussino..."
On Page 129: "... nearly sinking under the weight of Gepetto's body, making his way through the gray-blue night (page 296 of the American edition), with the moon shining above them, a benign smile on its face, and the huge open mouth of the shark behind them. ..."
On Page 160: "... Around him all was darkness, a darkness so deep and so black that for a moment he thought he had been dipped head first into an inkwell." This is Collodi's description of Pinocchio's arrival in the belly of the shark. ..."

Si la respuesta que obtuviste es de Austerlandia (página oficial de Auster) y querés publicarla en el blog, dale. […] Si fuera necesario yo haría un comentario para cerrar.
Y si no, me parece al pepe.
[…]

From: Gabriela
To: Gustavo
Sent: Monday, October 22, 2007 5:29 PM
Subject: Re: al pepe...

Sí, es de la página oficial de Auster, y te la mandé aún a sabiendas de que no te haría ni cosquillas, porque sabía lo de la cita y el entrecomillado.
Como te dije, yo no leí el libro aún (creo que está en la maleta de mi padre, que revolvió cielo y tierra para conseguirlo) así que soy mera copiadora.
[…]

From: Paulino
To: Gustavo
Sent: Tuesday, October 23, 2007 10:47 AM
Subject: Re: al pepe...

Leí todo el mail aunque ya me había quedado claro lo de la cita textual que en cualquier caso es mentira si se la toma como tal.
Pero no entiendo por qué un escritor como Auster hace semejante cosa, es incomprensible.


La entrada de marzo sobre la miniatura vidriada:
El aire atrapado (o la irrealidad misma)

Nota paranoica: Parece que Gabriela respondiera antes de que yo le dirija mis correos porque escribe desde Australia.

2008-01-17

Hice la grabación para mí.
Para escuchar rumores, silencios, ramificaciones. Entonces me pareció que podía hacer la prueba de subirla. Luego, con los ecos que la grabación recibió de La ninfa y de Gaab, no supe si estaba soñando o estaba despierto. Como el personaje del cuento.
Tampoco esperaba un correo de Silvina. Me hizo ir hacia atrás con algunas cosas pero también hacia adelante. Ejemplo de lo primero: el pasaje del hundimiento del protagonista existía ya en un relato publicado en el número cuatro de Un lugar de escritura. Voy a copiar un fragmento y más abajo la lectura de mi amiga.
«El barro estaba adherido a la piel de mis brazos y cubría mis manos enteras cobrando la apariencia de prótesis ortopédicas grises, ése era su color y tal mi parálisis. Pensé en Jonás que fue expulsado del interior de una ballena contagiada por un hipo divino luego de permanecer tres días y tres noches en su vientre... bien podía yo aguantar un rato sin moverme a la espera de que alguien me auxiliara. Sin embargo, un intenso ardor, como una mordedura en la zona de los muslos, no me dejaría hacerlo. Salté sin hacer pie ahogándome en una lava negra y fría».
Un Pinocho versión Disney ilustraba en la página 27 mi antiguo relato. El atemorizado muñequito a punto de ser tragado por la ballena monstruosa.

Silvina dijo…
como es un cuento sin terminar y no sabemos dónde caerá la flor más bella del palo borracho... sospecho de posibilidades y fantaseo un poco.
i Se dice que Belgrano está fuera de la iglesia porque era masón.
ii No puedo dejar de hacer la relación con Jonás, aunque él estuvo en una ballena...
iii Me gusta la atmósfera de la ciudad no contada, como si estuviera desierta luego de una catástrofe, aunque hay chicos que juegan en el agua...
iv La empresa de las cloacas parece vana... en el sentido de que hay algo más profundo. La narración tiene algo de bajada a los infiernos y Jana sería algo así como una Eurídice.
v Me gustaron los corazoncitos, que el templo de dios tenga muchas habitaciones, los hipogeos, el valle de los huesos, los diablitos que se te acercan, la lava negra y fría.
vi ¿Te acordás de la Eneida? Cuando Eneas baja al infierno a ver a su padre.
vii El riesgo de trotar por la costa, un borde...
viii Me gusta la escritura, barroca y recargada, muy distinta a tu novela (sí, con ella estoy)

Gracias Sil, me hacés ir hacia delante. A otro pasaje, pero ahora de Investigaciones en masa, que parece una continuación de Tabla de salvación. Grabación realizada el cinco de mayo de dos mil seis / 4 minutos : 05 segundos


2007-09-21

«Soy amigo de Pinocho, que en la infancia me llevó de la mano por los caminos de la imaginación. Cuando me encuentro con otros devotos de Pinocho descubro que nuestros recuerdos no coinciden. Freud, quiero decir algún "complejo" del snobismo herido, me induce a olvidar lo que sé: ellos, siguiendo una buena tradición, leyeron el volumen de Collodi; yo, con infinidad de ignorantes, los fascículos publicados en la colección "Cuentos de Calleja" en colores.»
»Hoy leo la "Nota preliminar" de Esther Benítez a su traducción del libro de Collodi: "Es muy cierto que la fama y difusión del Pinocho de Bartolozzi en el ámbito lingüístico hispano eclipsaron por completo el Pinocho de Collodi, hasta el punto de que aún hoy es frecuente encontrarse con quien [¡con ABC debiera decir!] recuerda nítidamente el Pinocho de Calleja y sólo tiene una borrosa memoria del de Collodi". Baste aclarar que Bartolozzi ―Salvador Bartolozzi Rubio― ilustró con sus dibujos la traducción de Calleja del libro y escribió el texto de las nuevas aventuras publicadas en los fascículos que tanto me atraían: Pinocho en la India, Pinocho en la China, Pinocho en el Polo, Pinocho en la Luna, Pinocho en el país de los hombres gordos, Pinocho en el país de los hombres flacos, Pinocho en Jauja, Pinocho en Babia, Pinocho detective y de la serie Chapete reta a Pinocho, que me gustó menos.»

Este es un escrito de Adolfo Bioy Casares en Descanso de caminantes, 1982.
Tiene mínimas revisiones mías a partir de que poseo el Pinocho de Alianza, 1980, con Prólogo y Nota preliminar notables. Entre otras cosas, corregí el nombre del dibujante y escritor del Pinocho español, que en el diario de Bioy Casares aparece como «Bertolozzi».
Pero lo que importa es el encuentro con amigos. El miércoles fui a tomar un café con Paulino a La giralda y mezclado con temas automovilísticos, la largada de Spa-Francochamps y otros, nos perdimos hablando de Lucignolo, Paul Auster, Bioy Casares.
Las charlas con amigos suponen un montón de desviaciones. De todas ellas me pareció atractiva la huella que dejó Bioy, vista ahora desde el ángulo de la traductora del libro de Collodi, M. Esther Benítez, que en la Nota hace la siguiente pregunta:
«¿Cómo es el Pinocho de Bartolozzi?»
Sumar ahora una nueva cita de la Nota tiene por fin denotar que, como explica la contratapa de Alianza, la llamada literatura para niños desborda las fronteras del género.
»¿Por qué el Pinocho español se mueve en un mundo de fábula? ¿Por qué en todas sus aventuras no existe una progresión psicológica de los personajes, como ocurre en el Pinocchio italiano? Si la constante obsesión de Pinocchio es convertirse en un niño de carne y hueso, nuestro Pinocho [España, 1917/1920], satisfechísimo de su condición, sueña en seguir siendo muñeco; en cierto sentido es como Peter Pan, el niño que no quiso crecer. Y lo mismo ocurre con el realismo de la obra, que sólo aparece en detalles esporádicos y nunca en la caracterización y actuación de los personajes. ¿Por qué este enfoque? ¿Presiones del medio ambiente? ¿Imposición del editor? Habría que estudiar el problema a fondo y por extenso y no en los reducidos límites de estas notas».


2007-09-17

La historia transcurre en el cielo.
Allí está Jesús y aparece un viejito recién llegado.
Jesús le oye comentar al viejito que no consigue encontrar a su hijo. Entonces Jesús se le arrima y el viejito le dice: mi nombre es José, soy carpintero, tuve un hijo de manera un poco extraña, no exactamente natural, y después él quiso hacer las cosas a su modo, se fue de casa y no volví a verlo. En ese instante Jesús alarga los brazos conmovido y grita: ¡Papá!
Y el viejito grita: ¡Pinocho!

Un cuento hecho realidad

Buscando lectores en el paraíso Blogger encontré ciento veintiún registros (121) que incluyen entre sus libros favoritos a Pinocho (36) / Pinocchio (85). Entre todos Lucignolo se lleva la palma: Fecha de inscripción: junio 2005 / Profesión: Marionnette / País: Pays des jouets / Datos personales: Je suis le meilleur ami de Pinocchio, j'aime pas l'école, les livres, les maîtres, bref, tout ce qui peut embrigader un esprit qui n'a pas peur de la vie et de ce qu'elle représente pour chacun de nous / Intereses: Pinocchio / Películas favoritas: Le avventure di Pinocchio / Libros favoritos: Pinocchio


2007-09-14

Terminé las dos últimas páginas de La invención. Me dieron ganas de empezar el Libro de la memoria de nuevo. Fue una sorpresa lo que hace Auster al final. Imposible de sintetizar. Un joven alquila una habitación en París y luego descubre que su padre había estado escondido en aquella habitación durante la guerra. Auster habla acerca de la rima que esos dos hechos establecen al ser relacionados. Y a partir de ahí, todo lo demás: Pinocho y Collodi, el mundo de los juegos de Daniel, su hijo… Éste es el mejor Auster.

Pero no puedo sustraerme ahora de la decepción con el tintero de Auster, la imagen que él asienta en La invención. Quisiera estar yo equivocado pero pienso se trata de una falta a la verdad. He cotejado varias fuentes y no encontré el fascinador tintero que Auster dice está en Collodi.

Mi decepción empezó al anotar a mano en las páginas de mi propio Pinocho la versión de Auster del capítulo XXXIV, es decir en las páginas donde: Pinocchio, gettato in mare, è mangiato dai pesci e ritorna ad essere un burattino come prima; ma mentre nuota per salvarsi, è ingoiato dal terribile Pesce-cane / Pinocho arrojado al mar, es comido por los peces y vuelve a ser un muñeco como antes; pero mientras nada para salvarse es engullido por el terrible Tiburón.

Pensaba en el hallazgo del tintero.
Paul Auster apunta que Disney deformó el Pinocho de Collodi haciendo entre otras cosas que el muñeco fuese tragado por la Ballena en vez de por el Tiburón, il terribile Pesce-cane. Cualquiera que recuerde el libro de Carlo Collodi lo sabe.
Sin embargo, completamente embebido en la transcripción que Auster hace del momento en que Pinocho es tragado por el Tiburón fui a buscar el pasaje del tintero.
Siendo así leí que «el monstruo, absorbiendo el agua, se bebió al pobre muñeco como si bebiera un huevo de gallina; y lo tragó con tanta violencia y avidez que Pinocho, al caer en el cuerpo del Tiburón, se dio un golpe tan descomunal que se quedó aturdido un cuarto de hora».
Mi decepción con Auster fue fiera cuando continué leyendo mi propio Pinocho. Voy a cruzar las versiones:

Quando ritornò in sé da quello sbigottimento, non sapeva raccapezzarsi, nemmeno lui, in che mondo si fosse. Intorno a sé c’era da ogni parte un gran buio: ma un buio così nero e profondo, che gli pareva di essere entrato col capo in un calamaio pieno d’inchiostro. / Cuando [Pinocho] volvió en sí […] había, por todas partes, una gran oscuridad; una oscuridad "so deep and so black that for a moment he thought he had been dipped head first into an inkwell." This is Collodi's description of Pinocchio's arrival in the belly of the shark. ...

Durante varias noches revisé fuentes y más fuentes pero no hallé el pasaje del libro de Carlo Collodi que, de acuerdo con Paul Auster en la p. 160 de La invención, diría: "…por un momento [Pinocho] pensó que lo habían sumergido de cabeza en un tintero…"

Por el contrario dice:
"…una oscuridad tan negra y profunda que le parecía como si hubiese entrado de cabeza en un calamar lleno de tinta…"

El calamar lleno de tinta es una imagen tan impresionante como la del tintero. Los lectores de La invención conocemos el increíble despliegue que Paul Auster hace a partir del inusitado tintero o inkwell. Pero dicha imagen tiene un poder de revelación increíble porque no está. El efecto de revelación surge de una cita que por lo menos yo no pude hallar.
Me resulta chocante tener que decirlo. Pero no está en Collodi. Únicamente parece existir en Austerlandia.