2013-09-27
El extranjero
2007-10-12
El Diario del año de la peste es citado en Estado de sitio. La propia peste forma parte del elenco en esta obra dramática de Albert Camus: un funcionario burócrata y sus acólitos.
La peste se transmite a través de la traición, que es también traición romántica.
Lo perturbaron las fotos que le mostré del Hogar Respiratorio. Es curioso que haya asociado mis relatos con dos autores que no me interesan. Pero leer es traer al presente libros.
Y viceversa: todos los libros están en un libro.
En el mejor de los casos, el libro más amado.
Son propios de los diarios de Kafka. Porque Enroscado, el primero de los Cuentos claros, es la historia de un Gregorio Samsa contada con la prosa de Mario Denevi, el escritor de Rosaura a las diez.
Son relatos alucinantes. Falta de vocación y As se parecen mucho a la cautivante Dormir al sol, de Bioy Casares.
El relato titulado: Caballo en el salitral es único. Sólo una sombra: el comienzo. Pero es único. Pertenece al libro de cuentos El cariño de los tontos.
De Mundo animal, releí Las mariposas de Koch y Reducido, dos relatos breves, de página y media, que había encontrado de casualidad en 2002, publicados en una revista. Cito el primer parágrafo de Las mariposas con el propósito de que, si mi vecino todavía no lo leyó, comprenda la obligación de hacerlo:
Publicado por Gustavo López 2 comentarios
Escritores: andahazi, auster, bioy casares, borges, camus, defoe, denevi, di benedetto, kafka, sabato
2007-08-02
Tengo La invención de la soledad apoyado sobre el escritorio, entre la ibook y mi pecho. Y de mi lado izquierdo las notas que apunté durante los días que estuve en Gesell.
Van mis apuntes.
Dibujo una mula patas para arriba (significa muerta) mirando con un solo ojo hacia el río Tajo. Una mano izquierda en Lepanto. La galeta El Sol, en medio de una tormenta, frente a las costas de Cadaqués.
Ubicación del Toboso.
En la misma hoja el itinerario de las tres salidas del Quijote y Sancho.
Acá se sabe todo, dice. Cómo no me enteré.
Le comento que los alguaciles deben venir con los riegos de Elsa, porque posteriormente no llueve. Sucede igual en toda la villa, en los jardines desiertos pero con regadores automáticos.
Lleva puestos un corpiño turquesa y unos jeans, desteñidos o manchados de fábrica, apretadísimos.
Me figuro a mí mismo como al personaje de Soy leyenda, oculto de los vampiros durante la noche. No sé, pero todos los días a las 18:00 horas suena una alarma en Gesell.
Lloro.
No llueve.
Hermoso relato llamado «Correos y telecomunicaciones» Las encomiendas son embadurnadas con alquitrán para asegurarlas. Y adornadas con plumas (imagen de Disney y de Los tres chiflados). Las estampillas se expenden con un globo de obsequio.
Dancing cheek to cheek
Come on, and dance with me
...
bellísima voz y ritmo lento:
blow blow soft winds
my heart is empty
El discreto don Quijote, cuando los examinadores le mencionan que el Turco bajaba con su poderosa armada sobre España, propone armar toda la nación de caballeros andantes. El cura dice que todo en aquello que cree el Quijote no es otra cosa que fábula y mentira. Cuando el señor rapador (así lo llama don Quijote al barbero con ánimo de maltratarlo) le pregunta a don Quijote, socarronamente, sobre el tamaño del gigante Morgante, Cervantes usa por primera vez en su novela la palabra átomo:
En esto de gigantes, respondió don Quijote, hay diferentes opiniones, si los ha habido o no en el mundo; pero la Santa Escritura, que no puede faltar un átomo en la verdad, nos muestra que los hubo…
La reseña de Las mil y una noches, en el vol. 11, texto en espejo con la primera parte de la novela: La invención de la soledad. El padre le narra un cuento a su hijo.
A menudo le narra un cuento de hadas, o de aventuras; pero a veces no es más que un simple salto imaginario. Había una vez, un niño pequeño llamado Daniel, le dice A. a su hijo Daniel. Estas historias, en las que Daniel es el protagonista, son las que más le gustan a Daniel. A. advierte que, en forma similar, cuando se encierra en su habitación a escribir el Libro de la memoria, cuenta su propia historia, si bien escribe A. donde en realidad correspondería escribir «yo». Real e imaginario, cada uno existe gracias al otro: dos espejos enfrentados.
Libro con dos comienzos. La historia empieza al final, escribe Auster antes de nombrar a Scherezade.
Publicado por Gustavo López 9 comentarios
Escritores: auster, bioy casares, camus, cervantes, cortázar, jeanmaire, matheson


