2020-10-27
La ballena y el obelisco
2019-06-18
THE WHALE AND THE OBELISK
«La piel mostraba una herida. El arpón de acero también estaba allí, con su asta de madera y su soga. Ernesto entró en la boca, tomado de la mano de su madre. La garganta era iluminada por una bombita. No lo soñé, dijo Ernesto.»
Hussy gets into a taxi, which turns around the white mass and gets lost. It goes without saying that the book comes to its end and is alive. ¶
— Gustavo López (@lugardeolvido) 9 de junio de 2019
The Whale and the Obelisk - FINALE pic.twitter.com/7MM32uIa33
2019-05-28
THE WHALE AND THE OBELISK
In the central pages you can see the hole made in Buenos Aires to build the obelisk in 1936: rubble and buildings in demolition in the foreground; pic.twitter.com/I8GtaBrCon
— Gustavo López (@lugardeolvido) 28 de mayo de 2019
2019-05-09
THE WHALE AND THE OBELISK
«A medida que volteaba las páginas, el joven que mi padre tenía en su memoria caminaba en los años cuarenta del siglo pasado por el obelisco. Abriendo unas solapas, la Feria del Libro, emplazada en la avenida entre Cangallo y Bartolomé Mitre, mostraba las vísceras, como los modelos anatómicos de papel maché del Dr. Auzoux al levantarles el tórax. Tirando dócilmente de unas lengüetas, la Feria se transformaba en una Exposición Industrial y de Armamento Militar, o en una de Minería e Industrias Afines. Entremedio de esas exposiciones monumentales, montadas en fechas diferentes, y a la vez efímeras, el libro pop-up proponía buscar a Moby Dick.»

Read on Twitter ...
2019-04-17
THE WHALE AND THE OBELISK
Back in the nursing home, on the eve of Christmas I wheeled my father through Corrientes St. We left in the direction of the obelisk. We talked about my Saturday visit to the aquarium of the fishing pier, in front of the Buenos Aires' airport. pic.twitter.com/RlYXrP0cLM
— Gustavo López (@lugardeolvido) 16 de abril de 2019
2019-04-03
THE WHALE AND THE OBELISK
I turn the pages while Hussy tells me the advances with the book. A smile appears on her lips and she says it makes her happy to see me play with the whale on the obelisk. Since the beginning of winter we are in the bar of the cinema [...] pic.twitter.com/0bI2XWW8Ux
— Gustavo López (@lugardeolvido) 4 de abril de 2019
2017-10-03
La conversación
—El tema es la realidad.
—La pesadilla.
—¿La pesadilla?
—Sí, la pesadilla.
—No entiendo.
Este notable documental resulta ser una versión ampliada, con historiadores, conservadores de arte, especialistas, científicos, escritores y otros artistas, de aquel pliego suelto en la novela Miguel, de Federico Jeanmaire, en el que El Greco y Cervantes conversan, con el retablo ante sus ojos, sobre los temas de La lujuria, de El Bosco.
2015-08-27
Tú y tus refranes
ANTONIO. Ya sabes tu muy bien por qué.
MERCHE. Bueno, tenemos que ir. Si quieren hablar.
ANTONIO. A mí no me importa hablar con Luisa, mujer, lo que pasa es que ir al despacho de su abogada a hablar con ella, no me gusta.
MERCHE. Es lo menos que puedo hacer.
ANTONIO. Pero no te das cuenta que somos la parte demandada. ¿Ya me contarás qué pintamos tu y yo allí?
MERCHE. A lo mejor quieren llegar a un acuerdo.
ANTONIO. Mira Merche, si quieren llegar a un acuerdo, que me lo manden por escrito, o que hablen con el abogado de Mauro, y que nos lo comunique, coño. A ver si nos va a pasar como lo del refrán: Que el que da de comer a perro ajeno, se queda sin pan y se queda sin perro.
MERCHE. Tú y tus refranes, anda, vamos.
ANTONIO. Sí, vamos.
En tantos años de mirar Cuéntame estuve muchas veces tentado de hacer un comentario referido a los libros que leen los personajes. Por ejemplo, en este capítulo de la escena entre Merche y Antonio aparece María leyendo La historia sin fin en la cama, y en el capítulo siguiente es Antonio el que después de cenar se encierra en el dormitorio a leer. La novela que lee es La guerra del general Escobar. Cuando llega Merche, le cuenta con ironía: La guerra del general Escobar. No sabes qué interesante. Un hombre que era un Guardia Civil muy religioso, con unas hijas religiosas y con una serie de ideas, bueno, pues por sus convicciones, por lo que había jurado a la República, el 18 de julio evitó el levantamiento militar en Barcelona. Resultado: un desastre Merche, tres años de guerra. Por seguir sus convicciones. No recuerdo otro capítulo en que uno de los personajes explique lo que está leyendo. Los personajes leen en la cama y sólo se ve el título de la tapa.
Otro elemento que aparece seguido son los refranes, como el de dar de comer a perro ajeno. Ahora se me ocurre que las lecturas y los refranes en boca de los personajes responden a la tradición cervantina de la narración.
El caso es que nunca había escuchado el refrán del perro ajeno. El refrán y la novela citada aluden al principal conflicto de esta temporada de Cuéntame: Merche da empleo a Luisa en la bodega, pero la despide cuando la encuentra en las oficinas besándose con Mauro, el otro socio. Después Luisa inicia un juicio por abuso o acoso sexual.
Quien obtiene beneficios por interés comúnmente los pierde. Es inútil dedicar atención y consideraciones con fin interesado a quienes conocemos superficial o circunstancialmente y no forman parte de nuestro entorno habitual, pues por lo general no se obtienen beneficios.
El refrán hizo que reparara en la cola del perro de Alcibíades. Léon Gozlan advierte en el último acto de su comedia que si la sociedad habla en modo muy desfavorable de alguien o si acaso lo olvida a pesar de sus virtudes y buenas cualidades, corte pronto éste la cola de su perro.
Mi perro find no encontró «proverbe» en el diccionario de «idées reçues» de Flaubert, pero me trajo esta otra entrada:
ALCIBÍADES. Famoso por la cola del perro. Tipo libertino. Se encontraba a menudo con Aspasia.
Aspasia de Mileto sería de otro capítulo o parte de una historia interminable. Hay frases y refranes para todo; una ruleta rusa, ¿no?
Cuéntame como pasó - Temporada 16 - Capítulo 286
CVC Refranero
Abecedario de dichos y frases hechas
2011-12-09
Acabo de terminar la etapa de soldados de Gerónimo y Miguel. Me basé en la tercera de las cronologías de Flaubert’s Parrot, escrita en primera persona y que empieza en 1842:
Me and my books, in the same apartment: like a gherkin in its vinegar.
Para ayudarme con la cronología simultánea hice un mapa de los tiempos de soldados y cautivos.
Ambos fueron apresados por los turcos y cautivos: Gerónimo de Passamonte de 1574 a 1592, y Miguel de Cervantes de 1575 a 1580, pero sin que entre ellos hubiera entonces ninguna relación, porque el primero navegó como remero forzado por Turquía y el norte de África, y el cautiverio del segundo se redujo a Argel.
Forse altri canterà con miglior plettro.
2011-12-01
El libro de Avellaneda lleva a don Quijote a Zaragoza porque Cervantes, en el final de la primera parte, anuncia otra salida a «unas famosas justas» en esa ciudad. De esta forma, el Apócrifo resulta ser «una obra coherente con el hilo argumental de la primera entrega» y «un buen ejercicio de continuación», como explica José Millán en Prólogo al lector [del Quijote apócrifo].
Sin embargo, en la conferencia comentada en la entrada anterior, en el último parágrafo de la reseña del libro de Avellaneda, Pedro Barcia observa que don Álvaro Tarfe «se hospedará en casa de don Quijote y descubrirá que don Martín Quijada es don Quijote, cuyas aventuras ha leído en la novela cervantina.»
Se podría pensar esta afirmación como otro enunciado contrafáctico de la conferencia. Sin embargo, se trata de una afirmación falsa.
El libro apócrifo relata que durante la sobremesa, don Álvaro Tarfe caerá en la cuenta de que Martín Quijada está loco, luego de que éste le dijera que ha desencantado princesas y matado gigantes. El Ápócrifo no dice que don Álvaro ha leído el Quijote. Y ninguno de los personajes del libro de Avellaneda lo hizo. Ni don Álvaro, ni nadie.
En verdad, el Quijote irrumpirá dentro del Quijote de la mano de Cervantes. No de la de Avellaneda.
Hay muchos similitudes entre la segunda parte de la novela de Cervantes (publicada en 1615) y la novela de Avellaneda (publicada en 1614), porque como observa Martín de Riquer en Aproximación al Quijote:
[...] Entre ambas segundas partes hay ciertos paralelismos difíciles de interpretar, pues parece que una de ellas conoce el texto de la otra [...]
Pero el suceso de que Cervantes haya sido capaz de hacer de la primera parte de su propio libro (publicado en 1605) un elemento novelesco de la segunda, no exhibe solamente la distancia que media entre el Quijote verdadero y el Quijote falso. Tal vez, suene exagerado conjeturar un efecto tan devastador como el del relato Así pensó el niño, cuyo argumento resumió Pedro Barcia al término de su conferencia. No obstante, la idea de imaginar una ficción cervantina contrafáctica, pide lectores que lean a Cervantes.
El libro de 1615 reanuda la narración con el cura y el barbero en casa de don Quijote, un mes después del final del libro de 1605. Don Quijote da muestras de estar cuerdo, hasta que la mención por parte del cura de que el Turco podría invadir España va a hacer despeñar al hidalgo, que propondrá juntar al menos una docena de caballeros andantes para destruir a la armada turquesa. Enseguida aparece Sancho, a quien don Quijote pregunta a solas qué es lo que se anda diciendo de él y en particular acerca de su idea de volver a los caballeros andantes al mundo. Sancho informa a su amo, entre otras cosas, que afuera lo tienen por un grandísimo loco, pero cuenta también la noticia de que las salidas que han realizado hasta hace sólo un mes han sido impresas en un libro.
El cura y el barbero, habiéndose cerciorado de que el hidalgo seguía tan loco como antes, se fueron de la casa hacía ya un rato. Ahora este comienzo, con don Quijote y Sancho conversando sobre el mismo libro del que son protagonistas, torna muy diferente a la segunda parte respecto de la primera. Porque si el libro de 1605 dialogaba con los libros de caballerías, el de 1615 dialogará, por usar la expresión de Federico Jeanmaire en Una lectura del Quijote, «con el pasado del mismo don Quijote y sus circunstancias».
Al respecto, escribe Riquer:
[...] En varios momentos de esta segunda parte, la primera, el libro impreso diez años antes, será aludido, criticado y comentado por los mismos seres de la ficción [...]
En esta segunda parte, casi todos los personajes habrán leído la primera, pero no don Quijote y Sancho. Como dice Jeanmaire, a propósito de aquel lugar en que se produce la irrupción del libro en la ficción:
[...] Se trata de lecturas de lecturas. Porque don Quijote y Sancho no han leído el libro sino que lo comentarán a partir de la lectura que ha hecho de él Sansón Carrasco y a partir de las lecturas de otros que ha recolectado el bachiller. [...]

El sorprendente camino del Quijote, nos conduce a una nota de El último lector:
[...] la breve y maravillosa escena en la que [don Quijote] hojea el falso Quijote de Avellaneda donde se cuentan las aventuras que él nunca ha vivido [...]
Publicado por Gustavo López 0 comentarios
Escritores: avellaneda, boullosa, cervantes, jeanmaire, piglia
2011-11-13
La historia contrafáctica es la que no ocurrió, o aquella que habría ocurrido si un hecho, o una circunstancia, hubiera sido diferente.
En El hacedor, Borges figura Un problema, que empieza así:
Imaginemos que en Toledo se descubre un papel con un texto arábigo y que los paleógrafos lo declaran de puño y letra de aquel Cide Hamete Benengeli de quien Cervantes derivó el Don Quijote. En el texto leemos que el héroe (que, como es fama, recorría los caminos de España, armado de espada y de lanza, y desafiaba por cualquier motivo a cualquiera) descubre, al cabo de uno de sus muchos combates, que ha dado muerte a un hombre. En este punto cesa el fragmento; el problema es adivinar, o conjeturar, cómo reacciona don Quijote.
Esta clase de enigma es ejercitado por distintos autores y existen ejemplos en la conferencia dictada en dos mil tres por Pedro Barcia, la cual llevó como título: Ficciones cervantinas contrafácticas.
Las obras reseñadas en dicha conferencia tienen por objeto a Miguel de Cervantes, así como también a personajes del Quijote, como ser el propio héroe, Sancho Panza, Rocinante, el rucio, la pastora Marcela, Álvaro Tarfe, y también a la existencia real del libro. Casi olvido a Pierre Menard.
Otra historia que no ocurrió fue la autobiografía de Cervantes, pero que la escribió Federico Jeanmaire y la llamó Miguel. La autobiografía ficticia tiene una destinataria: la hija natural de Cervantes, analfabeta como la gran mayoría de las mujeres de fines del siglo XVI. Si las biografías de Cervantes exhiben algunos nudos, esta novela tiene ánimo de deshacerlos, primero, por medio de personajes como un tal Jorge de Borges y el pintor Dalí Mamí, y, segundo, por la inserción de pliegos sueltos, que incluyen: la novela del abuelo Juan, dos recetas de cocina, conversaciones con El Greco sobre «La lujuria», pensamientos sobre la iglesia, saberes impertinentes y parecimientos sobre la verdad y la falsedad.
Hay otro asunto.
Una afirmación del profesor Barcia en su conferencia, acerca de la cual quisiera creer que se trata de una ficción contrafáctica zurcida, o pegadiza, pero de este asunto se hablará en la entrada que seguirá a ésta.
Para leer la segunda parte
2011-07-03
[...] a Aballay le nacen famas, pero la película de Fernando Spiner tiene poco del penitente héroe del cuento que evoca a Simón del desierto y a Don Quijote de la Mancha.
Mediometraje de Luis Buñuel [43 minutos y 17 segundos]
2010-12-20
2010-12-15
En la segunda parte de Avellaneda, Álvaro Tarfe juega el papel que en la de Cervantes desempeñan los duques. Así queda de claro en el capítulo X. El Quijote se repone de las palizas del melonero y de los carceleros de Zaragoza en casa de Don Álvaro. Cuando éste lo despierta, venida la mañana, le dice:
¿Cómo le va a vuesa merced, mi señor Don Quijote, flor de la caballería manchega, en esta tierra? ¿Hay alguna aventura de nuevo en que los amigos podamos ayudar a vuesa merced?
A pesar de que el Quijote llegó tarde para las justas de Zaragoza, las cuales ya han sucedido, Don Álvaro le anuncia que para después de mañana, que es domingo, tiene concertada una sortija entre los caballeros de la ciudad, y han «de ser jueces dellas los mismos que fueron de las justas».
Durante el capítulo X, me reí con las desnudeces del Quijote y también con las caballerescas poses que ensaya en la soledad del cuarto cuando se retira Don Álvaro.
Dicho capítulo termina con los preparativos de Don Álvaro y los demás caballeros que lo secundan. Van a dar parte a «mucha gente principal y de humor del extraordinario que gastaba Don Quijote y de lo que con él pensaban holgarse y dar que reír a toda la plaza el día de la sortija.»
2010-11-18
2010-10-15

«Creo que la última edición del Quijote va a perdurar varios siglos, tiene artículos históricos como los de Ayala o De Riquer. La edición que hace Francisco Rico es extraordinaria», dice Jeanmaire algo antes de lamentarse por los «muy evidentes errores» del prólogo de Mario Vargas Llosa. «Por un lado, decir que esto no es una parodia, que es el mayor homenaje que se podía hacer a los libros de caballerías, es un error hijo de los románticos, que fueron los que rescataron al Quijote del basurero —explica—. Ya pasaron cien años sin que se haga esa mirada: hoy está demostrado que era una parodia y que la gente se reía cuando recién se publicó. Por más que quede lindo decir que es la máxima expresión de un género, es mentira. Otra cosa increíble que dice es que el Quijote no está loco, que es como una metáfora, una alegoría; si no estuviera loco, la obra se perdería cantidad de aventuras. El tipo sale a tener aventuras y fama, no sale a restaurar ninguna caballería, ni la justicia en el mundo, como dice Vargas. Luego se agarra de un párrafo en el que el Quijote le hace a Sancho un breve parlamento sobre la libertad, luego de haber estado 28 capítulos dentro del castillo de los Duques, hoy diríamos secuestrado, y ve al Quijote como precursor del liberalismo. Es una locura. Si yo fuera marxista, podría agarrar el discurso que hace sobre la edad dorada en el capítulo 11 y decir que ahí hay un precursor del marxismo, sería la misma barbaridad. Y comete muchos errores más: dice que es moderno porque tiene dos narradores; todos los textos de caballerías tenían dos, el trabajo de modernidad del Quijote está en la irrupción de montones de narradores, y no de dos. Dice que es moderno, también, porque tiene muchas historias intercaladas: eso es lo más antiguo de la literatura mundial. La Biblia es eso. Eso está en el Gilgamesh. Yo no tengo entidad para discutir con Vargas Llosa, pero el Quijote me habilita: él está encabezando el homenaje de toda una lengua a su mayor libro, y usar tres páginas de catorce para hablar de una idea política es una barbaridad.»
Página/12 :: Cultura :: 17 diciembre 2004
791 cine
2010-04-22
soy aficionado a leer, aunque sean los papeles rotos de las calles
CERVANTES: PRIMER QUIJOTE, IX
Estas son nuevas fichas, desde la siete a la nueve: Iriart y Sarmiento Campana [12 marzo] Defensa y Chile [12 agosto / 29 diciembre]
Los cronopios del año pasado





