2007-09-14

Terminé las dos últimas páginas de La invención. Me dieron ganas de empezar el Libro de la memoria de nuevo. Fue una sorpresa lo que hace Auster al final. Imposible de sintetizar. Un joven alquila una habitación en París y luego descubre que su padre había estado escondido en aquella habitación durante la guerra. Auster habla acerca de de la rima que esos dos hechos establecen al ser relacionados. Y a partir de ahí, todo lo demás: Pinocho y Collodi, el mundo de los juegos de Daniel, su hijo… Éste es el mejor Auster.

Pero no puedo sustraerme ahora de la decepción con el tintero de Auster, la imagen que él asienta en La invención. Quisiera estar yo equivocado pero pienso se trata de una falta a la verdad. He cotejado varias fuentes y no encontré el fascinador tintero que Auster dice está en Collodi.

Mi decepción empezó al anotar a mano en las páginas de mi propio Pinocho la versión de Auster del capítulo XXXIV, es decir en las páginas donde: Pinocchio, gettato in mare, è mangiato dai pesci e ritorna ad essere un burattino come prima; ma mentre nuota per salvarsi, è ingoiato dal terribile Pesce-cane / Pinocho arrojado al mar, es comido por los peces y vuelve a ser un muñeco como antes; pero mientras nada para salvarse es engullido por el terrible Tiburón.

Pensaba en el hallazgo del tintero.
Paul Auster apunta que Disney deformó el Pinocho de Collodi haciendo entre otras cosas que el muñeco fuese tragado por la Ballena en vez de por el Tiburón, il terribile Pesce-cane. Cualquiera que recuerde el libro de Carlo Collodi lo sabe.
Sin embargo, completamente embebido en la transcripción que Auster hace del momento en que Pinocho es tragado por el Tiburón fui a buscar el pasaje del tintero.
Siendo así leí que «el monstruo, absorbiendo el agua, se bebió al pobre muñeco como si bebiera un huevo de gallina; y lo tragó con tanta violencia y avidez que Pinocho, al caer en el cuerpo del Tiburón, se dio un golpe tan descomunal que se quedó aturdido un cuarto de hora».
Mi decepción con Auster fue fiera cuando continué leyendo mi propio Pinocho. Voy a cruzar las versiones:

Quando ritornò in sé da quello sbigottimento, non sapeva raccapezzarsi, nemmeno lui, in che mondo si fosse. Intorno a sé c’era da ogni parte un gran buio: ma un buio così nero e profondo, che gli pareva di essere entrato col capo in un calamaio pieno d’inchiostro. / Cuando [Pinocho] volvió en sí […] había, por todas partes, una gran oscuridad; una oscuridad "so deep and so black that for a moment he thought he had been dipped head first into an inkwell." This is Collodi's description of Pinocchio's arrival in the belly of the shark. ...

Durante varias noches revisé fuentes y más fuentes pero no hallé el pasaje del libro de Carlo Collodi que, de acuerdo con Paul Auster en la p. 160 de La invención, diría: "…por un momento [Pinocho] pensó que lo habían sumergido de cabeza en un tintero…"

Por el contrario dice:
"…una oscuridad tan negra y profunda que le parecía como si hubiese entrado de cabeza en un calamar lleno de tinta…"

El calamar lleno de tinta es una imagen tan impresionante como la del tintero. Los lectores de La invención conocemos el increíble despliegue que Paul Auster hace a partir del inusitado tintero o inkwell. Pero dicha imagen tiene un poder de revelación increíble porque no está. El efecto de revelación surge de una cita que por lo menos yo no pude hallar.
Me resulta chocante tener que decirlo. Pero no está en Collodi. Únicamente parece existir en Austerlandia.


2 comentarios:

Paulino dijo...

No voy a defender a Auster.
Pero se me ocurrió que como Ravel con Debussy al orquestar sus piezas para piano hizo modificaciones sin traicionar el espíritu original.
Auster se tentó con la metáfora, y se cayo al pozo de tinta.

gaab de aquí para allá dijo...

Estoy intentando (ya se que suena a locura) contactar con paul auster para preguntarle por que ese intercambio entre tintero y calamar. No me puedo creer que sea un error, y no me puedo creer que sea una "licencia". Le mande un mensaje a la persona que le lleva su web "oficial". Veremos...