2007-11-04

Nadie recuerda mucho de Moby Dick.
Lo más cómico es que mi padre dice que la ballena estuvo en Buenos Aires.
Podría preguntarle, llamarlo por teléfono y decirle que me vuelva a contar, dado que mi padre habitualmente cuenta que en las playas de estacionamiento subterráneas de la avenida Nueve de julio, entre Perón y Lavalle, alguna vez hubo una Feria del Libro donde fue expuesta Moby Dick. Me robé La imitación de Cristo, agrega siempre mi padre.
Mi padre ve a Buenos Aires desde Chacarita.
No porque se encuentre ahí, no todavía; sino porque Chacarita es el barrio de su infancia. Unido a ese recuerdo de la ballena blanca en Buenos Aires mi padre suele añadir que en el subte B, más allá de Medrano, hay un desvío que conduciría al antiguo Mercado de Abasto. Mi padre sospecha que la desviación podría seguir hasta Leandro N. Alem, inclusive hasta el Luna Park.


En la revista de Clarín del 9 julio de 2000, leo que Tito Lectoure, dueño del Luna Park y manager boxístico, contaba:
«El primer Luna Park estaba donde ahora está el Obelisco. Ahí estuvo en exhibición una ballena, o no sé que bicho que apareció por el Río de la Plata, lo pescaron, lo trajeron, y lo exhibían hasta que se pudrió».
Voy a llamar ahora por teléfono a mi padre para leerle.
Antes quiero precisar el año de construcción del obelisco. Parece que 1936. Y el primer estadio al que se refiere Lectoure, de acuerdo con un fascículo sobre la historia del Luna Park que publicó La Nación, habría sido demolido aproximadamente diez años antes, es decir, a mediados del veinte, cuando empezaron las obras de apertura de Diagonal Norte.
Mi padre nació en 1928.


Marco el número de mi padre.
Me cuenta ahora que Moby Dick fue exhibida exactamente en 1943. Duda si era la Moby Dick real. Porque, en verdad, mi padre duda si se trató de una ballena que se había tragado a un tipo. Le respondo que no, que ése es un relato bíblico, que Jonás…
Queda apesadumbrado.
Pero vuelve a contar lo de las playas subterráneas, si bien cambia que se trataba de una exhibición militar. Se acuerda de la marcha Cuatro de junio en nombre a la revolución que derrocó a Castillo. Menciona a Francisco y Blas Moluto; dos hermanos: uno intérprete y el otro compositor.
La ballena blanca era ahora amargamente reverenciada junto al tanque liviano DLDL, orgullo de los militares golpistas.
No abrazada de libros.


14 comentarios:

chica hindú dijo...

Hace unos años leí Moby Dick con un amigo; fue una lectura a dos voces como la de tantas otras novelas... Tengo muy presente la imagen de Ismael durmiendo con Queequeg y la descripción del esqueleto de la ballena pero también recuerdo la sensación casi desesperada en momentos de la historia donde no sabíamos hacia qué lugar nos llevaría Melville.Y creo también que leerla fue como navegar a bordo del Pequod, con Ahab, con el cándido Ismael hacia un viaje fantástico. Voy al libro en este momento y me encanta el comienzo porque empieza bien arriba y ahora quiero seguirlo...

gaab de aquí para allá dijo...

A mi no me gustó. Quizás debería volver a leerlo porque los libros cambian dependiendo de como nos sentimos, y ese momento de mi vida no debía ser un momento moby dick. Y no es que mi problema sea con melville, porque bartleby the scrivener me gusto muchisimo y lo leí casi al mismo tiempo.
Me da rabia que no me haya gustado porque evidentemente me perdí algo que muchos parecen haber encontrado.

Pastora dijo...

Asocio ballena con enormidad. Pero inmediatamente pienso: no es cierto. No son tan grandes. Especialmente si uno las puede ver en el mar.
Recuerdos Patagónicos. Yo veía desde la costa el oxígeno expulsado, atisbaba ese signo de la presencia. La pequeñez de la ballena surgió en esa percepción fragmentada. Veía una aleta, el rastro de un cuerpo que se sumergía y si tenía suerte, la morosidad de una cola hundiéndose.
Hace poco pude ver imágenes filmadas para un documental. Me sorprendió verlas nadar. Eran ágiles como un pájaro en vuelo. El locutor insistía en la enormidad de las ballenas, decía que cada vez que abren la boca para devorar Kril, consumen toneladas de agua.
La voz del documental era la de un hombre que abría la boca para comparar. Mensurar a las ballenas según una escala humana. Nuestra imagen. Nuestras semejanzas.

Paulino dijo...

En una escuela de teatro de la ciudad de Colonia, Uruguay, encontré exhibidos restos de una ballena que había encallado en la costa del río, según dijeron enferma.
Había varias vértebras tan grandes como bancos petisos apoyadas en el pasto del jardín, en las que uno se hubiera podido sentar perfectamente. Colgaba del techo de una sala,un poco más alto que un adulto de pié parte del esqueleto, las costillas y algo más, me puse debajo tratando de imaginar su tamaño encarnado eso me impresionó. Cabía de sobra en lo que hubieran sido sus entrañas. Imaginé que cubriéndolo con una lona se podría hacer una carpa precaria pero espaciosa aunque difícil de transportar, imaginé la salvación de una expedición que encuentra varado en un lugar inclemente semejante regalo.

Unknown dijo...

Hoy tengo 60 años y recuerdo perfectamente que era muy chico y con mi madre al lado, entrábamos en la boca de una ballena y recuerdo una lampara de luz ahi dentro. Y no lo soñé, y fue en la 9 de julio
ernesto

Gustavo López dijo...

Gracias Ernesto por contar tu recuerdo.

El esqueleto del que hablaba Paulino puede ahora verse en esta entrada:
Refugio en Colonia

Aunque se encuentran en inglés, comparto enlace para oír los capítulos de la novela de Melville; la apertura fue grabada por Tilda Swinton, la actriz de la película Orlando:
Moby Dick Big Read

Fernando Soto dijo...

Días pasados un amigo me comentó unos pocos datos sobre una antigua exhibición de una ballena en buenos aires (conocida obviamente, como Moby Dick). Me puse a buscar sobre el tema y lo Único QUE ENCONTRÉ son ESTAS POCAS LÍNEAS DEL blog.
Por favor,¿podría darme más datos o guiarme de alguna forma en la busqueda de mas informacion?
MUCHAS GRACIAS
Prof. Soto Roland

Gustavo López dijo...

Gracias a vos, Fernando. No dudo de que la exhibición de Moby Dick en Buenos Aires fue en 1943 o alrededor de esa fecha; es decir, después de la inauguración del Obelisco y de la apertura de los primeros quinientos metros de la avenida Nueve de julio, entre Bartolomé Mitre y Tucumán. La inauguración de ese tramo fue octubre 1937 y se basó en diseños del ingeniero Della Paolera, los cuales ya incluían estacionamientos subterráneos.
Seguiremos la pesquisa.

Veo que sos un buscador de gigantes: King Kong en Mar del Plata.

Saludos.

Vi al pez liso dijo...

Moby Dick, tan elusiva en la memoria de Buenos Aires como en los mares de la novela. ¿Sólo Ahab sabría encontrar el dato preciso?

Felix Felix dijo...

tengo 70 años y recien comentaba con mis hijos que mi padre me llevo a ver la ballena Moby Dick me acuerdo con seguridad pero yo naci en 1947 asi que tdo iene que ser mucho mas del 43 c
omo se dice.me acuerdo que estaba en una carpa o algo asi sobre un camion playero muy largo .ysee sentia como aire que por algun lado se filtraba ,yo era muy chico pero esas cosas no se olvidan, ademas habia en exibicion alli mismo un arpon esos que se ven en las peliculas con una soga y decian que con eso la habian casado,espero que les guste mi relato.no pensaba que nadie se acordara esto en aquel tiempo sin tv, y radio que escuchaban solos los mayores gracias.

Gustavo López dijo...

Gracias Félix por los vivos detalles de tu relato.

Internet por ahora sigue usando la palabra escrita, más antigua que la radio y la TV. Saludos.

Vi al pez liso dijo...

¡Gracias, amigo Félix!

Ricardo dijo...

Mi padre que era clase 1910 decía siempre que cazaron a Moby Dick y que la exhibieron en Buenos Aires. Que el la vio en una "feria muy grande" en la que había también un parque de divisiones enorme. El parque se llamaba "Luna Park".
Mi padre tenía poca escuela y era extremadamente realista cuando se ecpresaba pir lo que, además de no mentir, tampoco usaba metáforas.

Gustavo López dijo...

Coincidimos, Ricardo: «Moby Dick» recaló en Buenos Aires.
Gracias y saludos.